Lienzos

Las primeras obras sobre soportes textiles se remontan a mediados del siglo XV. A principios del siglo XVI el soporte textil desplazó progresivamente la tabla y desde el siglo XVIII es el soporte principal en la pintura europea. Esta sustitución paulatina tuvo lugar por las numerosas ventajas que planteaban las telas con respecto a los soportes de madera (ligereza, facilidad de trasporte y preparación, posibilidad te tener grandes formatos…)
Sin embargo atienden a inconvenientes como, mayor fragilidad y facilidad para deformarse, destensarse o desgarrarse. A ello se suma que, su principal componente, la celulosa, con el paso del tiempo y bajo influencias externas no controladas, se oxida, absorbe energía de radiación, que provoca reacciones fotoquímicas, es atacada por los ácidos que se encuentran en la atmósfera en forma de polución. Puede servir de caldo de cultivo a microrganismos, y es higroscópica.